El ego es el enemigo — Ryan Holiday
Primera parte: Aspiraciones El silencio es una fortaleza, especialmente al comienzo de cualquier viaje. Mantenerse deliberadamente fuera de la conversación y subsistir sin validación externa es propio de quien es fuerte y seguro de sí mismo. El silencio no es debilidad: es descanso interior, es dominio. Las apariencias engañan. Tener autoridad no equivale a ser una autoridad. Tener derecho no es lo mismo que estar en lo cierto. Un ascenso no garantiza mérito; impresionar no significa ser verdaderamente impresionante. El ego se alimenta de confusiones como estas. Por eso, al elegir un camino, la pregunta no debe ser qué quiero ser, sino qué quiero lograr. Hay que dejar de lado los intereses egoístas y preguntarse: ¿qué principios guían mis decisiones? ¿Quiero ser uno más o hacer algo distinto y significativo? El verdadero estudiante es como una esponja: absorbe, filtra, retiene lo valioso. Es autocrítico, se motiva a sí mismo, busca comprender mejor para afrontar el siguiente reto. ...